17° Ribeira Sacra Festival. Un festival para un territorio

Manifiesto

no es un festival cualquiera

17º Ribeira Sacra Festival

 

Contemplar la Ribeira Sacra produce una vibración poética en el espíritu. La mirada se escapa hacia las profundidades del paisaje, las laderas de las montañas se despeñan en fuerte pendiente de 17º hacia el estrecho río verde. También se pierde la mirada en los caminos curvos del agua. El río se entrecruza dibujando mil figuras distintas, y se pierde en bifurcaciones que nos dejan un paisaje sin embargo delimitado y con regusto a intimidad

Esa es la idea original del 17º Ribeira Sacra Festival. Un evento en el que música, patrimonio, gastronomía y buen vino nos hacen beber el paisaje. Nos mimetizamos con él creando una experiencia completa de placeres en vista, boca, mente, oído… y entre amigos.  

El festival es múltiple, poliédrico en su disfrute de los distintos rincones y sensaciones que tiene la Ribeira Sacra tomando como hilos conductores los ríos Miño y Sil. El recorrido está salpicado por un patrimonio que desde tiempos ancestrales petrificó en monumentos la historia y la solemnidad del paraje. En cada uno de ellos, terrazas, miradores y hasta en el catamarán que nos lleva a un recorrido de ensueño, el festival ha encontrado una posible estación que suma su voz al conjunto de la experiencia.

La música seleccionada por el 17º Ribeira Sacra Festival ha interpretado la personalidad del lugar con músicos del rock más íntimo, el soul, el funk, el folk. Músicos embajadores de su propio mensaje distinto, único y alejado de las reverberancias de ese mundo al que llamamos normal. La experiencia que nos ofrecen es un encuentro con nuestra propia voz interior y una fiesta para tiempos comprometidos. 

En el fondo, la propuesta de este evento que en 2021 alcanza su quinta edición, no se aparta de las costumbres antiguas del lugar, cuando el mantel se ponía para compartir la aromática comida de la señora de la casa. Eran los tiempos de la vendimia, una de las más peligrosas del mundo. Llegaban los vecinos a ayudar en la colleita y tomaban el vino de la familia. La música la ponía él o ella, el que cantaba mejor. 

Que en este territorio las experiencias sean múltiples y multiplicadoras, lo prueba la convivencia perfecta que hay entre la moderna industria del vino y su vivencia aún artesanal. La Denominación de Origen de los vinos de la zona se pueden aquí disfrutar en sus propias bodegas, donde la suave temperatura de la tierra húmeda y la oscuridad se mezclan con el embriagador aroma a madera antigua y a vino. Luego, las experiencias se repetirán en paladar, ya podremos experimentar lo mismo que en su tiempo descubrieron los emperadores romanos, admirados de las noticias que llegaban de estas tierras. 

Las almas sensibles encontrarán la experiencia perfecta en el 17º Ribeira Sacra Festival, cuando a esta visita se sumen esos músicos venidos de toda España y desde el extranjero. Sus notas encontrarán eco en las laderas de las montañas bajo la luz del luminoso verano, pero al frescor de la exuberancia vegetal. 

Si llega el momento del éxtasis no nos culpéis, echadle la culpa a los dioses. Baco paga.